Plantamos la papa en Choele Choel (Río Negro) -1.000 Kilómetros al sur de Buenos Aires- donde el clima y la calidad de las tierras nos permiten cosechar papines de la más alta calidad, durante 9 meses al año. Inmediatamente de ser cosechados, los papines son procesados y congelados en nuestra planta de Gaiman (Chubut), cuya capacidad de producción es de 20 Toneladas/día.
Los papines, por ser cosechados frescos, tienen piel muy delgada, imperceptible y suave, y al estar parcialmente cocidos con su piel, conservan todas sus propiedades alimenticias y gustativas.
La cocción parcial se efectúa por una corriente de vapor de agua y el congelamiento con un proceso propio patentado cuyo resultado es que los papines contienen en su interior el 70% de la humedad original y en el exterior el 30% de la misma.
Este paquete tecnológico le confiere a los papines cualidades gustativas y gourmet y uno de sus efectos es que absorben jugos y salsas de modo muy completo y rápido.
Entre nuestros clientes hay restaurantes y catering de primer nivel, además de hipermercados.
Estos papines naturales, precocidos con su piel y congelados, son únicos en el mercado y, resumiendo, ofrecen las siguientes ventajas:
Papa siempre nueva cocida entera con su piel conservando todo su aroma y sabor natural.
Debido al exclusivo sistema de congelamiento de la empresa patentado a nivel mundial, estos papines pueden utilizarse para todas las preparaciones creadas por el arte culinario: cocidas, en puré, horneadas, fritas, etc...
Mínimo uso de aceite para freírlos.
No contienen ningún tipo de grasa natural o nociva (trans). Usted decide qué le agrega.
Pueden conservarse congelados por tiempo prácticamente indefinido.
Su costo por porción es sumamente razonable.
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